martes, 29 de abril de 2008

F1 accidentado

Publicado a las 9:54 p.m.

Para valientes, no me animé a poner la foto directamente, así que la linkeo...
Ver la foto

PWNED

Publicado a las 12:52 a.m.

Definición:


lolzors, etc.

viernes, 25 de abril de 2008

A vos, porteño

Publicado a las 4:51 p.m.

A vos, porteño. Sí, a vos te hablo. Escuchá lo que te digo:

El semáforo no es una formalidad.

jueves, 24 de abril de 2008

Ya es posible sincronizar el iPhone entre varias computadoras

Publicado a las 8:46 p.m.

Sincronización de iPhone en MediaMonkey
Una de las grandes cagadas de los iPod es que, por razones comerciales, sólo permiten "sincronizarse" a una sola computadora. Esto representa una doble limitación: por un lado, todo lo que tenés en un iPod, lo tenés que tener también en tu PC, ya que todo aquello que elimines, será también eliminado ("sincronizado") con tu iPod. Por otro lado, esto significa que no podés subir/bajar música a tu reproductor desde cualquier máquina, siempre lo vas a tener que hacer desde la misma (a menos que quieras perder todo lo que tenías antes). Como si esto fuera poco, la única forma (oficial) de hacerlo, es a través del horripilante iTunes.

Hace ya varios años que fue "hackeada" la estructura de la librería musical del iPod, por lo que es posible subir y bajar música a los iPods, utilizando aplicaciones de terceros. Sin embargo, el iPhone parece usar una estructura distinta, y aunque hace varios meses que está entre nosotros, hasta ahora no aparecía una aplicación que permitiera subir y bajar archivos de una forma cómoda. Ok, uno podía entrar por SCP y bajarse los archivos, pero había que hacerlo por WiFi y navegar por los nombres crípticos que pone el iTunes, como FZQF.mp3 o QRYN.mp3 (andá a encontrar el track que buscás...). Ok, también se podía usar el horripilante "PC Suite", que no tiene ni sitio oficial y se consigue en dudosos archivos subidos a rapidshare, pero además de ser medio choto para instalar (tira errores raros, te hace instalar cosas en tu iPhone), anda medio mal, y no te permite hacer streaming de forma cómoda.

Ayer leí en El blog de Leech que es posible usar el MediaMonkey (aplicación que ya usaba para categorizar mi colección musical), no sólo para "sincronizar" con el iPhone, sino también para bajar y subir archivos, y escuchar tus archivos dede el iPhone en streaming. Leech dice que pudo subir y modificar a piacere archivos, pero como hoy los necesito, no quiero arriesgarme. Parece también que por el momento no carga los album art, me pregunto si los mantendrá...

En fin, el proceso para poder hacerlo andar (en cualquier máquina) es el siguiente:

  1. Instalar iTunes. Aparentemente es necesario para poder establecer la conexión de datos con la librería del iPhone, por más que al enchufarlo sin nada sea reconocido (como cámara de fotos). Se puede descargar de http://www.apple.com/itunes/ (por alguna razón, no pude con Firefox... tanto cuesta poner un puto link directo?).
  2. Reiniciar.
  3. Abrir iTunes y desactivar la sincronización automática (por las dudas, por si se llega a abrir). Esto se hace desde Edición > Preferencias > Sincronizado > Desactivar la sincronización automática de todos los iPhone y los iPod.
  4. La última versión "estable" del MediaMonkey (3.0.2 en este momento) no nos sirve, hay que bajar la última Beta de la 3.0.3, desde sus foros. La última versión ahora mismo es la 3.0.3.1162 (link).
  5. Disfrutar :)

Lo mejor de Java

Publicado a las 4:12 a.m.

Java is best known for its ever-reaching marketing slogan “Write once, run anywhere”, though veteran developers will tell you the only thing Java truly excels at is crashing.

sábado, 19 de abril de 2008

Atrapado en el infinito

Publicado a las 8:55 p.m.


Estaba en un ascensor, y no me pude contener.

Café da Manhã

Publicado a las 8:54 p.m.


Me gustó mucho esta foto, no tuve que tocarle nada. A veces el iPhone puede sacar fotos semidecentes :)

miércoles, 16 de abril de 2008

La dura vida de un FEO

Publicado a las 6:35 p.m.

Recupero un viejo texto perdido en la memoria (y en internet).

Voy a contarles mi historia, no es una historia de amor ni tiene un final feliz, pero es la única que tengo por haber nacido así: FEO, muy FEO. Cuando nací, el doctor fue a la sala de espera y le dijo a mi padre "Hicimos lo que pudimos... pero salió".

Mi mamá no sabía si quedarse conmigo o con la placenta. Como era prematuro me metieron en una incubadora... con vidrios polarizados.

Mi madre nunca me dio el pecho porque decía que solo me quería como amigo. Así que en vez de darme el pecho, me daba la espalda. Es por eso que debo haber quedado petiso, tan petiso que en lugar de ser enano, soy profundo. Me siento en el piso y me quedan los pies colgando. De chico iba por los cuarteles para que me gritaran: ¡alto!, ¡alto!.

Yo siempre fui muy peludo. A mi madre siempre le preguntaban:
"Señora, a su hijo ¿lo parió o lo tejió?".

Mi madre cuando compraba un portarretratos dejaba la foto del niño que ya venía en él cuando la compró, para no tener que poner una mía.
Pronto me di cuenta que mis padres me odiaban, pues mis juguetes para la bañera eran un radio y un tostador eléctrico. Una vez me perdí. Le pregunte al policía si creía que íbamos a encontrar a mis padres. Me contestó: "No lo sé; hay un montón de lugares donde se pudieron haber escondido".

Y para colmo era muy flaco, tan flaco que un día metí los dedos en el enchufe y la electricidad erró la patada. Era realmente flaco: para hacer sombra tenía que pasar dos veces por el mismo lugar. Pero mi problema no era ser tan flaco sino ser FEO. Mis padres tenían que atarme un trozo de carne al cuello para que el perro jugara conmigo.

Si amigos, yo soy FEO, tan FEO que una vez me atropelló un auto y quedé mejor. Cuando me secuestraron, los secuestradores mandaron un dedo mío a mis padres para pedir recompensa. Mi padre les contestó que quería más pruebas.

Yo creo que no pagaron el rescate porque en casa éramos muy pobres.
Pero eso sí, a pesar de nuestra situación económica, somos muy honrados. Mi padre era tan honrado que un día encontró trabajo, y lo devolvió.

Por eso tuve que trabajar desde chico. Trabajé en una tienda de animales y la gente no paraba de preguntarme cuánto costaba yo. Un día llamó una chica a mi casa diciéndome: "Vení a mi casa que no hay nadie". Cuando llegué no había nadie. A mi mujer le gusta mucho hablar conmigo después del sexo. El otro día me llamó a casa desde un motel.

Y ahora que ya estoy viejo perdí el DNI y descubrí que me lo habian comido las ratas; pero la foto ni la tocaron.

El psiquiatra me dijo un día que yo estaba loco. Yo le dije que quería escuchar una segunda opinión. "De acuerdo; además de loco es usted muy feo", me dijo. Una vez cuando me iba a suicidar tirándome desde la terraza de un edificio de 50 pisos, mandaron a un cura a darme unas palabras de aliento. Sus palabras fueron: "En sus marcas, listos..."

martes, 15 de abril de 2008

El desarrollo de las especies

Publicado a las 12:09 a.m.

La Historia de toda Civilización Galáctica relevante tiende a pasar por tres etapas distintas y reconocibles: las de Supervivencia, Investigación y Sofisticación, también conocidas como las fases del Cómo, Por Qué y Dónde.
Por ejemplo, la primera fase se caracteriza por la pregunta ¿Cómo podemos comer?, la segunda por la pregunta ¿Por qué comemos?, y la tercera por la pregunta ¿Dónde almorzamos?
—Douglas Adams, The Hitchhiker's Guide to the Galaxy (Traducción libre)

jueves, 10 de abril de 2008

Sprintcuts, avalancha de consejos útiles

Publicado a las 12:27 a.m.

Uno — cómo pelar un huevo duro en 5 segundos (no puedo esperar a ponerlo a prueba).



Dos — "Speed-Tie your shoes"



Tres — "Instant shirt removal" (un poco extremo para mí)



...y más.

Aparentemente es una campaña de Sprint, una compañía de telefonía móvil de EEUU. Me parece genial.

Vía Insomniac in BA